Aspectos legales a tener en cuenta por el empresario

Después de este recorrido que hemos realizado durante estas últimas cuatro entregas toca el turno de introducir algunas ideas sobre nuestro ordenamiento jurídico, la ley aplicable a la actividad que vamos a emprender. Es posible que cuando uno se acerca a este mundo por primera vez el hecho de desconocer las normas que regulan su actividad económica sea un handicap desalentador. Pero vamos a demostrar que no es para tanto...

Nuestro ordenamiento jurídico es muy complejo y amplio y lógicamente en estas líneas introductorias nos es imposible resumir si quiera lo imprescindible, por lo que aconsejar a que el lector que pretenda establecerse como inversor sepa contar con profesionales que puedan aconsejarles en momentos determinados, sin perjuicio de su intuición y sentido común, es una cuestión a valorar.

El empresario deberá tener en cuenta que su actividad estará sometida a unas normas contables y fiscales, obligado al pago de unos tributos regulares, en la mayoría de los casos devengados/calculados en base a esos datos contables de la actividad económica, y si cuenta con personal a cargo como trabajadores, estará sometido a la obligación de liquidar las nóminas, practicando las retenciones fiscales que a cada uno le corresponda, y liquidar las cotizaciones sociales con periodicidad mensual.

Es fundamental además de contar con una hoja de ruta, plan de viabilidad que comentábamos en la primera entrega, de haber llevado a cabo una planificación fiscal, de manera que los impuestos hayan sido objeto de análisis y se hayan previsto las medidas iniciales y correctoras para reducir la carga fiscal, más si cabe al inicio de la actividad.

Nos parece aconsejable hacer una reflexión sobre la estructura más adecuada a la hora de establecer un negocio. La eterna pregunta que nos trasladan nuestros clientes a la hora de plantearse un negocio es si constituirse mediante sociedad o, en cambio, establecerse como autónomo.

Debemos advertir que no existen respuestas universales a esta pregunta. Aconsejar a un determinado cliente abrir un negocio mediante una estructura societaria, llámese Sociedad Limitada o Civil, o bien a nombre propio, como persona física, dependerá del perfil del cliente, en base a sus características propias y diferenciadoras, en orden de evitar ofrecer soluciones genéricas que casi nunca funcionan.

Nuestro asesoramiento en cada caso dependerá del número de socios, si los hay, que se unen para llevar a cabo una determinada industria o negocio, del plazo de vigencia de la sociedad, de las cifras de negocio que esperen obtener y su correspondiente beneficio, de la inversión a realizar y del nivel de endeudamiento previsto, entre otras muchas cuestiones.

A este respecto puede interesar leer nuestro informe sobre las clases de sociedades o sobre las principales diferencias entre las SL y las SA.

Tenga en cuenta, que esta decisión, además de afectar en muchos aspectos, orden tributario y régimen de responsabilidad, no solo frente a la Agencia Tributaria, sino también frente a cualquier Ente Público y terceros, llámense empleados, proveedores de bienes, acreedores de servicios o entidades bancarias, también le puede evitar de realizar unos gastos elevados en el inicio, fondos que quizá le interese dedicar a otros cometidos que puedan generar ingresos a medio plazo. ¿Acciones comerciales y de marketing?

Tenga en cuenta además que la Ley 14/2013 de 27 de septiembre ha creado ex novo la figura del Emprendedor de Responsabilidad Limitada, por la que se limita el régimen de responsabilidad por deudas frente a terceros de empresarios y profesionales. Puede leer más sobre la Ley de Emprendores accediendo a nuestro informe.

En materia laboral, contratar personal implica respetar una relación jurídica que nace y que conlleva una responsabilidad para ambas partes. Éstas están básicamente sometidas a, sin perjuicio de los pactos individuales que contemplen el contrato de trabajo y sus cláusulas complementarias, a un convenio colectivo, generalmente provincial, que regula la actividad económica, y al Estatuto de los Trabajadores, además de las normas que disciplinan y sancionan el Orden Social, y por supuesto, al resto del Ordenamiento Jurídico.

A este respecto puede ser de utilidad tener en cuenta nuestro informe sobre contratación de personal.

Debemos finalizar esta entrega de carácter introductorio aconsejando contar con asesoramiento adecuado y profesional en aquellas áreas del negocio que se desconocen, con objeto de emplear todas las energías en planificar y conseguir los objetivos previstos. Aquellos interesados que quieran ahondar en alguna de las cuestiones tratadas en esta entrega les invitamos a hacerlo visitando nuestra sección de boletines o contactar con uno de nuestros profesionales.



Sé bienvenido a realizar cualquier comentario o pregunta sobre lo expuesto en este informe.

Edición: Septiembre 2010 - Actualización: Octubre 2013
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